26 oct 2010

¡Grita!

Respiraba hondo, con pausa y con ganas de llorar. Estaba callada, en silencio, escuchando afligida su corazón: "pum, pu-pum, pu-pum". Entonces sonrió, no sabía muy bien por qué, pero sonrió. en ese preciso instante la felicidad inundó sus venas, endulzando su sangre, y rió, como una histérica, como una loca, a carcajadas. Rió de tal forma que se le saltaron las lágrimas que estaba conteniendo. Después, se quedó tranquila, con las mejillas húmedas y saladas. Se levantó del césped de su jardín y se colocó suavemente el vestido de algodón azul que tanto le gustaba.
Sólo quería gritar, hasta que se le rompiera la voz, hasta que no hubiera ni un único sonido que pudiera salir de su garganta.

1 comentario:

  1. A veces necesitamos vaciarnos de todo para quedar tranquilos :)
    me encanta como escribes
    te sigo ;)
    un besito

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